En la banda, con una mano
El directo está hecho para usarse de pie, con frío y sin mirar la pantalla más de dos segundos. El reloj guarda el instante del arranque: te guardas el móvil y al sacarlo ha avanzado lo que ha avanzado el partido. Y mantiene la pantalla encendida donde el navegador lo permite.
- «Toca cambio»: entra el 9, sale el 4, en pantalla, con un botón de «cambio hecho» para apagarlo.
- «En el campo ahora» lee quién ha levantado el cartel, no el reloj: mientras un cambio siga pendiente, los que iban a salir siguen jugando.
- Acta con botones grandes: gol con dorsal, gol del rival, amarilla, roja y gol en propia, con el minuto del cronómetro.
- Un gol sin dueño sigue siendo un gol: hay un «No sé quién ha sido», porque perderlo del acta sería peor que apuntarlo sin dorsal.
- El marcador sale calculado del acta, así que no llevas dos cuentas. El cronómetro aguanta sin cobertura; el acta no, y te lo dice.
Al cerrar, resultado y notas: se guardan los minutos que jugó cada dorsal con el mismo reparto que viste en pantalla, y el alta y el cierre quedan escritos en el registro del club. Y el folio, con la citación, la convocatoria, el plan de cambios y el acta, para el campo sin cobertura donde el móvil no te sirve.